Ascensor Hidráulico o Eléctrico: Conoce las 2 Opciones de Instalación
Ascensor hidráulico o eléctrico: ¿Cuál es el más adecuado?

Cuando instalamos un elevador, el ascensor hidráulico y el ascensor eléctrico son los dos tipos de instalaciones más frecuentes. Hasta hace unos años, había características en cada uno de ellos que eran determinantes a la hora de decantarse por uno u otro.

Mientras que el ascensor eléctrico se consideraba más ruidoso y brusco, el ascensor hidráulico era más silencioso y estaba considerado más seguro, pero necesitaba una mayor potencia eléctrica.

Hoy en día, los avances tecnológicos han permitido que esas diferencias se reduzcan y que ambos sean una buena opción tanto técnicamente como en seguridad.

Te contamos las características de cada uno.

El ascensor hidráulico

La gran diferencia entre los dos tipos de ascensores es el mecanismo que los acciona. Así pues, el accionamiento de un ascensor hidráulico se produce mediante una bomba sumergida en un depósito de aceite.

Ese aceite se introduce a presión en unas válvulas conectadas a la cabina y producen que ésta suba. Para el descenso del ascensor hidráulico, la válvula se abre devolviendo el aceite a la posición inicial y la cabina baja por sí misma gracias a la gravedad, sin realizar ningún tipo de consumo.

Podemos encontrar dos tipos de ascensor hidráulico:

  • Ascensor hidráulico de impulsión directa: se utiliza en edificios de poca altura. El pistón está acoplado en la cabina, y puede ir debajo de ella o en un lateral. Si el recorrido es menor de cuatro metros, no necesita foso.
  • Ascensor hidráulico de impulsión diferencial: se utiliza cuando la altura del recorrido es mayor a cuatro metros. El pistón se ubica en un lateral del hueco y no necesita la construcción de un foso.

Un ascensor hidráulico es perfecto para un edificio de pocas alturas y que cuente con un espacio reducido, ya que no necesita una sala de máquinas presente en el edificio.

Basta con un mínimo espacio para poder situar el control de mandos en cualquier lugar del edificio, aunque se recomienda que se sitúe cerca del hueco del ascensor para evitar elementos que puedan disminuir su rendimiento.

El ascensor eléctrico

El ascensor eléctrico se diferencia del ascensor hidráulico por su funcionamiento  mediante un sistema de poleas y contrapesos.

El motor del ascensor eléctrico acciona los cables que pasan a través de la polea y hacen que la cabina se mueva de forma ascendente o descendente sobre unas guías.

Contrariamente al ascensor hidráulico, el ascensor eléctrico se solía instalar en edificios que requerían mayor distancia de recorrido por su altura, y que contaban con un tráfico de usuarios elevado, lo que lo hacía adecuado tanto para edificios residenciales como para hospitales u hoteles, entre otros.

También se utiliza en instalaciones de edificios más antiguos, ya que estos edificios suelen contar con una instalación eléctrica monofásica, mientras que los ascensores hidráulicos requieren de una instalación eléctrica trifásica.

Pero los últimos avances técnicos en ascensores eléctricos ha hecho que las poleas se puedan reducir de tamaño y, de la misma manera que el ascensor hidráulico, se pueda instalar sin requerir de grandes espacios y sin necesidad de un cuarto de máquinas.

Además, las innovaciones técnicas en este tipo de ascensores han permitido que surjan dos tipos de ascensores eléctricos:

  • Ascensor Gearless: recorren grandes distancias a una gran velocidad y se adaptan a los espacios pequeños, por lo que su uso va ligado a los rascacielos.
  • Ascensor de 220V: utilizan la misma potencia que cualquier aparato doméstico, con lo que no dispara el consumo eléctrico del edificio.

Ascensor electrico o hidráulico ¿Con cuál debo quedarme?

Las innovaciones técnicas han hecho que tanto un ascensor hidráulico como uno eléctrico tengan cabida en edificios con o sin espacio y sin disparar el gasto por su consumo.

Por tanto, ambas son soluciones eficaces. Para decantarnos por una de las dos opciones, deberemos tener en cuenta los siguientes factores para que el ascensor que elijamos sea el más adecuado:

  • Altura del edificio: si es un edificio de más de cinco plantas, o por el contrario se reduce a una o dos alturas.
  • Espacio: si contamos o no con espacio para albergar la instalación y el control de mandos, aunque tanto en el caso del ascensor hidráulico como en el del eléctrico, hay tipologías que permiten adaptarse a espacios reducidos.
  • Tipo de carga: tendremos que tener en cuenta si su uso es doméstico, comercial o industrial.
  • Frecuencia de uso: si contamos con un tráfico intenso de usuarios, con lo que necesitaremos mayor rapidez de los trayectos.
  • Consumo: tanto el ascensor hidráulico como el eléctrico, nos permiten un consumo reducido.
  • Uso a largo plazo: adaptación del ascensor a futuras modificaciones. Por ejemplo, para hacer posible la accesibilidad a personas con movilidad reducida, necesitaremos una cabina de mayor tamaño.

En AICON contamos con una amplia gama de modelos de ascensores para adaptarnos a las necesidades y características de cada edificio.

Contacta con nosotros y te asesoraremos sobre cuál es la solución más eficiente y funcional para ti.